sábado, 24 de julio de 2021

Sin darnos cuenta

Porque no soy yo quien estuvo, quien está y quien te ayuda a esquivar los chaparrones de la vida.

No soy la pequeña que creció al son de tus pasos.

No soy a quien tienes guardado en tantos recuerdos.

No fuiste tú desde siempre, no fui yo tampoco.

Sólo conozco las extravagancias de tu niñez de las anécdotas repetidas por quien sea para matar aburrimiento

o para despertar entusiasmo igual al del telediario que se enfría tan rápido como las tostadas matutinas.

Falté en tantas ocasiones.

No me cuesta hacer memoria para rescatar instantes comunes.

Por eso hoy no estás.

Por eso no estoy yo.

No sientes más que curiosidad por la causa cuando me sangra la herida. 

Apenas te acuerdas de dos días de mis hechos

y yo no puedo culparte.

Sólo me culpo de llamarnos amigos tan a la ligera.

Aparecí dos veces para compartir tres risas.

Estuviste dos veces para compartir tres asombros cotidianos.

Existimos juntos en dos fotos con fechas irrelevantes.

No perdí ningún vuelo por tu urgencia.

No perdiste ninguna noche por mi necesidad.

Nos dimos dos abrazos tres días cualesquiera

y nos llamamos amigos sin tomar conciencia del concepto.

2 comentarios:

  1. Precioso! Se utiliza muchas veces la palabra amistad cuando , en realidad, sólo es un ligero conocimiento.
    Espero que nuestra amistad sea auténtica y duradera.

    ResponderEliminar
  2. Que así sea, querida Manuela 😊 ¡Abrazos!🤗

    ResponderEliminar

La casa

Emparchado. Las tejas multicolores, las paredes remendadas, la puerta reparada con tablas de madera originarias de distintas épocas, los mar...