viernes, 30 de julio de 2021

Cosas que pasan

A veces terminas una tarde luminosa con las palabras hechas una bofetada.

Por ahí te da por insultar a todos los santos, vivos y muertos.

Tal vez en vez de soltar una cálida frase sueltas un eructo.

Por alguna razón el día no da para ser más que un animal.

Pero

lo más probable es que, incluso sin querer, tarde o temprano agarres algún sentimiento en vuelo,

lo humano vuelva del paro,

digas «qué cretina manera de desparramar el barro por las intenciones ajenas»

Y

volverás a pensar en un lenguaje más genuino

a despertarte con una margarita en el pecho

a abrir la boca para liberar soles

y hasta el siguiente ataque de tus básicos instintos

los átomos parecerán tenerlo todo en su sitio.

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