lunes, 3 de mayo de 2021

Pequeño guerrero

 

Corría entre los arbustos llevando un arco hecho con sus propias manos. Se paró delante de un árbol enfrentándose en su imaginación a una bestia. Tensó la cuerda y disparó la flecha. La punta se hincó en el pecho del enemigo.

Cuando las primeras estrellas contemplaban el océano, el niño, agotado por el combate, se durmió junto al Drago.

De su corteza fluyó savia roja. Mientras las olas mecían perezosamente las barcas en el puerto, el pequeño guerrero soñaba con miles de soldados de arcilla en una alfombra roja, sobre cuyas cabezas brillaban cinco estrellas.


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