Tímidamente abro el cofre de la imaginación.
¡Achís!, saltan duendes empolvados. ¡Plic!, derraman
fantasías.
Lleno con ellas mi pluma.
Emparchado. Las tejas multicolores, las paredes remendadas, la puerta reparada con tablas de madera originarias de distintas épocas, los mar...
Qué suerte tienes con ser tan imaginativa! Es algo que yo consigo en pocas ocasiones. Me considero demasiado realista.Bs
ResponderEliminar¡Me alegro mucho de que te guste! ¡Muchas gracias! ¡Viva la inspiración y la imaginación, sea más o menos frecuente! :)
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