jueves, 13 de mayo de 2021

Concierto

El violín tocaba un vals armonioso y tranquilizante mientras la señora posada en el banco roncaba honda y ferozmente, el niño pedía biberón a chillidos y el perro ladraba amenazando al gato de entre los arbustos.

No pude quedarme indiferente a los sonidos yuxtapuestos, pero me había prometido que dedicaría aquella mañana al deleite de la música.

Respiré profundo y empecé a escuchar de nuevo toda una orquesta de instrumentos de lo más insólitos que pudieran alcanzar mis oídos.

Creo que debí haber entrado en alguna especie de trance combinado con ataque de histeria porque cuando recuperé la conciencia me vi de rodillas hablando a una manguera que realizaba sus tareas de riego suplicándole: ¡No desafines, por favor, no desafines!

 


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